El sistema de salud en Colombia atraviesa una crisis profunda, marcada por problemas estructurales en la prestación de servicios, deterioro financiero de las EPS y una creciente incertidumbre institucional. En medio de este panorama, la designación del exalcalde de Medellín Daniel Quintero como nuevo superintendente Nacional de Salud y el nombramiento del exalcalde de Cali Jorge Iván Ospina como agente interventor de Nueva EPS —la aseguradora más grande del país, con más de 11,5 millones de afiliados y cuentas por pagar que superan los 26 billones de pesos— han generado una ola de cuestionamientos que va desde los organismos de control hasta el interior del propio gobierno.